Alrededroes de la catedral

Cerca del Paseo Monseigneur Saurine se halla una casa llamada casa del Conde de Arboré.
Gobernador de Santa-María de 1767 a 1770, el conde José de Arboré, de nobleza española, contribuyó a hacer más bonita la ciudad en el siglo XVIII.
Al Sur de la catedral, la Residencia par Jubilados sustituyó al palacio episcopal del cual sobrevive una torre cuadrada maciza del siglo XVI.
El edificio, que quemó a principios del siglo XII y de nuevo en 1569, fue reconstruido en 1751 por Francisco de Revol, obispo en esa época.
Cerca del antiguo palacio de los obispos se hallaba el claustro que existió entre los siglos XIII y XVIII.
Las excavaciones del año 1994 permitieron localizar exactamente el claustro, perpendicular a las capillas Sur, y materializado hoy en día por un espacio cuadrado.
Las mismas excavaciones permitieron sacar a la luz del día un hipocausto gallo-románico: sistema de calefacción por el suelo y por los muros de la época. Descúbralo cerca de la cabecera. Es la prueba de la presencia de habitantes ya en el siglo I después de Jesus Cristo.
Por fin, el cementerio que ocupa las partes Sur y Este de la Catedral Santa María acogía numerosas sepulturas fechadas entre el siglo III y el final del siglo XVIII: esta vocación funeraria es evocada hoy a través de una necrópola que presenta los diferentes modos de inhumación.




